jueves, 26 de abril de 2012

Internet en el debate del primer y el tercer mundo

Desaparecida la Unión Soviética, la teoría maoísta de los tres mundos sostenida por la acumulación de armas y las riquezas equivalentes entre los dos países que fueron potencias, perdió sentido. Igualmente resulta caduca la idea tradicional de clasificarlos otorgándole a la URSS el segundo escaño. Sin embargo, la tentación de dividir al mundo por niveles de desarrollo, poder adquisitivo y capacidad de alterar la seguridad del resto, no puede ser fácilmente atemperada. Así me sucedió en el Foro Libertad en Internet para el Desarrollo Mundial, que se realizó la semana pasada en Estocolmo, Suecia. Creo que no pude deshacerme de la clasificación esquemática del ellos y nosotros, porque aunque todos hablaban un inglés fluido y uniformado con toques de acentos asiáticos, europeos o americanos, las preocupaciones sobre la red y su libertad tenían tantos matices como necesidades tienen los países con respecto al internet. Pero no todos estos matices tuvieron la misma tribuna para ser expuestos. El programa principal integró mesas de debate en las que los panelistas tuvieron poco espacio para la discordancia. No por falta de tiempo, sino más bien porque los temas se abordaron desde una perspectiva en la que fue evidente la ausencia de análisis sobre las dificultades de acceso en internet en los países poco desarrollados. Muchos de quienes asistimos como espectadores, esperábamos que el énfasis de los panelistas estuviera colocado en dos temas que brillaron por su ausencia. No se dijo nada sobre la poca penetración que tiene internet a nivel mundial y la necesidad de que se trabajen mecanismos de cooperación internacional, para distribuirlo de forma más efectiva, con el objetivo de cubrir en poco tiempo el territorio. Y sorprendentemente las preguntas acerca del ACTA (Acuerdo Comercial Anti falsificación) y SOPA (Acta para detener la piratería en línea), que se colaron desde el público, fueron sorteadas por los panelistas sin profundizar sobre la amenaza que representan para la libertad de la red y de los usuarios en todo el mundo.

viernes, 20 de abril de 2012

Entre el voto nulo y la resignación

En las elecciones del 2009 el voto nulo o voto en blanco se convirtió en un fenómeno de articulación ciudadana y protesta contra la partidocracia que monopoliza el acceso y el ejercicio del poder. Nadie se imaginaba que la anulación superaría el millón de votos, resultando incluso la cuarta opción —si se le puede llamar así— más votada a nivel federal y la tercera en algunas entidades del país. Las redes sociales fueron el espacio vinculante para que nos comunicáramos, promoviéramos entre indecisos y abstencionistas la acción de acudir masivamente a las urnas para manifestarnos hartos de un sistema de partidos que despilfarra recursos en campañas de candidatos y partidos, con los que un amplio grupo de ciudadanos no nos identificamos. Fue un llamado para renovar el sistema político buscando que priorice los derechos políticos de todos los ciudadanos sobre las facultades de aquéllos que militan en los partidos políticos. Seguramente existieron otras razones por las que varios decidieron anular su voto, aun sin atender la propaganda organizada que surgió espontáneamente en la mitad de los estados de la República. El 12% que alcanzó el voto blanco en Ciudad Juárez evidenció el hastío de una población sin alternativas políticas. Semanas antes de la jornada electoral las campañas anulistas empezaron a ser atendidas en algunos medios de comunicación, lo que obligó al IFE y a los representantes de partido a pronunciarse al respecto. Les sobró desdén y hasta se les escurrió la ignorancia. Algunos insistieron en que era ilegal, otros en que no tenía ninguna repercusión sobre el registro de los partidos y algunos más en que no se distinguirían los votos anulados, por errores en la boleta, de aquellos emitidos a conciencia. Lo que vino después de 2009 fortaleció la organización de los grupos que se identificaron como promotores de derechos políticos y que han impulsado la materialización de una reforma política que sigue siendo utopía. La partidocracia también quedó reforzada negándonos durante estos tres años la posibilidad de tener un sistema de partidos con ofertas más cercanas al electorado y un sistema político más creativo y abierto a la participación cotidiana de ciudadanos. Convirtieron lo que pudo ser una reforma política en promesas minimalistas saturadas de candados absurdos. Nos negaron la reelección, conservaron su fórmula para seguir abasteciendo con cantidades indignantes de dinero a sus partidos; no abrieron el sistema para tener partidos minoritarios que no se amalgamen a los ya existentes ni regularon las candidaturas independientes. Además, ignoraron lo acontecido en 2009 y no le otorgaron valor jurídico al voto nulo. Para este proceso electoral no se escucha hablar demasiado del voto en blanco en las redes sociales, mucho menos en los medios convencionales. Fue hasta hace unos días que Javier Sicilia hizo un llamado para anular, en vista de que ninguna de las demandas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad han sido atendidas. También Lydia Cacho menciona esa posibilidad en su último texto en este diario, asumiendo que quienes decidan anular “saben que mientras menos votos se registren, menos dinero entregará el IFE a los partidos en las próximas elecciones”. Desafortunadamente la suposición de Lydia no está contemplada en la regulación electoral. Hoy día el voto nulo en México no afecta el cálculo para definir las prerrogativas de los partidos políticos, ellos tienen asegurado su dinero mientras siga amarrado al número de ciudadanos que estemos registrados en el padrón electoral. La única repercusión que tiene anular el voto, actualmente, es que puede poner en riesgo el registro de los partidos pequeños. En caso de que el porcentaje de voto nulo fuera muy alto, Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano, el PT o incluso el Partido Verde podrían verse afectados porque se elevaría el rango de voto válido, y con esto se incrementaría el número de votos que requieren para alcanzar el 2% que les permita conservar el registro. Así le sucedió en 2009 al afortunadamente extinto Partido Socialdemócrata. El miedo a que el PRI recupere la Presidencia será un elemento permanente de reclamo a quienes promuevan el voto nulo, porque no podemos negar que su efecto apuntala al partido que tenga mayor puntaje. Quizá el argumento que utilizamos en 2009 para insistir en que todos los partidos resultan indistinguibles tenga que ser matizado al menos revisando qué partidos y qué actores son los responsables de que no haya un solo avance del 2009 a la fecha. ¿Cuánto tiempo más estamos dispuestos a ser los votantes rendidos por la amenaza de que esto puede ser todavía peor? ¿Llegará el día en que acudamos a las urnas entusiasmados porque hay opciones reales para garantizar una transformación? Lo que sigue siendo un hecho es que nuestro voto como indecisos no expresará nuestra preferencia, sino simplemente nuestra asquerosa resignación.

¿Internet sin límites?

La expresión como derecho humano, requiere libertades tan amplias que remitan cualquier responsabilidad ulterior al emisor y su albedrío. El internet es hoy ese espacio incontrolable en el que no existen límites ni rémoras para informar, manifestar y dialogar con imágenes, sonidos o palabras, sobre cualquier tema en cualquier momento. Razones sobran para que quienes ven en este espacio una amenaza de conocimiento democratizado y democratizador, así como un eslabón reproductor de redes comunitarias. Por eso buscan subordinar el derecho a la expresión para priorizar la protección a la propiedad intelectual. En junio próximo, el Parlamento Europeo podría ratificar el Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA), además las iniciativas del gobierno estadounidense PIPA (Protect IP Act) y SOPA (Stop Online Piracy Act), siguen sin descartarse. Esto implica que la violación del derecho a la libre expresión en internet puede quedar legitimada internacionalmente. Varios ciudadanos en el mundo hemos manifestado nuestra preocupación al respecto. Afortunadamente un par de meses antes de que se refrende la firma del ACTA, el gobierno sueco a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores ha convocado junto con la Agencia Sueca de Cooperación Internacional y la Fundación de Infraestructura para Internet, a la realización de un foro al que denominaron Libertad en Internet para el Desarrollo Global. Suecia se ha caracterizado por ser un país que promueve las discusiones internacionales desde una perspectiva que confirma que los derechos humanos, incluyendo por supuesto a la libertad de expresión, aplican tanto a lo que pasa en Internet como a lo que sucede fuera de este. Además ha estado pendiente de las experiencias de los usuarios con respecto a la censura y la intimidación, para ofrecer a los activistas respuestas rápidas y apoyo de largo plazo. El 18 y 19 de abril se llevará a cabo este foro en la ciudad de Estocolmo, se espera que participen 350 invitados de los cinco continentes, vinculados con el uso de internet para la promoción del desarrollo y de los derechos humanos. El objetivo será que seamos capaces de definir qué condiciones son necesarias para que el Internet se utilice como promotor del desarrollo. Será interesante contrastar el caso de México con otros países. Por el momento el Senado detuvo la firma de ACTA, pero esto puede cambiar una vez que se renueve la legislatura. Así que la persecución en internet podría mermar aún más la de por sí ya controlada libertad que se acota indudablemente por las restricciones que existe para acceder. Los límites son básicamente económicos en tanto el monopolio de Telmex sobre este servicio sigue manteniéndose. Si tomamos en cuenta que Telmex es el principal camino de los nodos de Internet de Estados Unidos que dan ruta a todos los de México. Lo que le permite mantener costos altísimos para la oferta del servicio no sólo de telefonía sino de internet. Según la Asociación Mexicana de Internet AMPICI, México tiene aproximadamente 35 millones de internautas. Por su parte las Estadísticas Mundiales de Internet (IWS) estiman un 32.7% de penetración en México, lo que nos coloca 8.8 puntos abajo del promedio en Latinoamérica. Este foro será un buen espacio para identificar redes que impulsen la libertad en redes sociales para la defensa y el ejercicio de los derechos humanos, tema en el cual nuestro país no tiene ningún avance. Será un reto encontrar elementos para conseguir el equilibrio entre la seguridad en el mundo digital y la libertad. Para eso estaremos reunidos imaginando todas las posibilidades. Si están interesados en darle seguimiento, el foro se transmitirá por internet en www.stockhominternetforum.se