miércoles, 2 de abril de 2008

QUE BUEN CALOR SE SOLTÓ

Coincidió el desastroso intento de asalto del partido con el incio de una ráfaga de calor que definitivamente no es normal para ninguno de los chilangos.
Yo siento que amanecí en otra ciudad, estos tres últimos días he podido andar de tirantes, falda corta y sandalias sin acordarme del frío. Son las cosas que aveces nos pasan desapercibidas. Pero hoy tuve la suerte de caminar unas cuadras por las anchas calles de coyoacán con el implacable sol picando mis hombros y el sofocante calor resistiendo mis pasos. Si mañana el clima no cambia y se me atraviesa una fuente, juro que me meto a bailar en el agua.
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