lunes, 29 de septiembre de 2008

DIARIO DEL MOVIMIENTO: Morelia 26 de septiembre del 2008



El despertador sonó a las 5:30 am, no se asomaba un sólo rayo de luz por la rendija de la cortina. Me levanté rápido y medí un baño. Tenía ya en la mochila las copias del boletín de prensa y el punteo del mensaje. Hace mucho que quería entrar en acción, es ya hora de abandonar las quejas y la descepción para dedicar nuestra energía a la construcción de una ciudadanía cohesionada y convencida de su poder.


Salimos a Morelia al rededor de las 7 am, el Dr. Caos, el Comandante huevo izquierdo y yo. La disputa por el control de la música fue breve gracias al autoritarismo del comandante h.i., que honestamente nos amenizó la mañana con su selección. Dr. Caos y yo hicimos lo propio, cantar a toda voz las canciones de despecho, mientras huevo izquierdo nos deleitaba con sus delirantes cantos operísticos. El trayecto estaba dibujado para avanzar sonrientes, entre altos maizales y muchas flores silvestres, con la obligada parada a la fonda para llenar el estómago vacío.


Llegamos a la ciudad justo a tiempo para iniciar la conferencia de prensa. Esperaban ahí el comandante Brando, Patricia y Gustavo, quienes habían dado el mensaje ya en el Congreso de Michoacán, con una muy buena recepción por parte de los legisladores. Nos acercamos a la plaza principal para ubicarnos en el lugar en el que se llevaron a cabo los actos terroristas. Había muchas flores, veladoras, mensajes, y personas mirando el lugar como quien mira con impotencia los destrozos de un daño irreversible.


De pronto pense que nada de lo que diríamos sería suficiente, que no harían eco nuestros mensajes en ese viento de rabia que genera la violencia. Habia un buen número de periodistas, pero lo interesante fue ver como los ciudadanos se acercaban a escuchar atentamente y asentaban con la cabeza.


Patricia expresó nuestra solidaridad con las familias de las víctimas y con la gente del Estado. Enfatizó la necesidad de imaginar nuevas formas de enfrentar a la delincuencia organizada, dejando a un lado la violencia. Invitó a los gobiernos locales y al federal a debatir una nueva política de drogas que les arrebate de tajo el negocio a los delincuentes. Sugirió invertir en educación, de manera que no sólo se inviertan recursos para que las drogas no lleguen a nuestros hijos, sino que tengamos confianza en que por su formación, nuestros hijos no se acercarán a las drogas.


Jorge Javier Romero explicó cuales son los elementos básicos que una nueva política de drogas debe considerar y subrayó igualmente la necesidad de dejar de invertir en contrataques para invertir en capital humano.


El movimiento no ha iniciado formalmente, pero no me cabe duda que irá creciendo con fuerza. Esta experiencia en Morelia sumada a la visita de Patricia en Jalisco, un día antes, en la que se comunicó con al rededor de 400 jóvenes estudiantes de los cuales 150 se mostraron interesados en sumarse al movimiento es una muestra de que no estamos dispuestos a esperar a que quienes tienen el poder sigan postergando las decisiones que mejoren nuestra vida cotidiana. Es momento de que esas deciciones esten en manos de los ciudadanos.


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