sábado, 20 de septiembre de 2008

MUJER SOLA CHOCA CONTRA FUGITIVO

Salgo de la curva en el carril de la derecha, tengo el siga, avanzo a mediana velocidad mientras un pontiac jodidon sale del carril izquierdo (sin obedecer la luz roja) y da vuelta a la derecha hecho la madre. Freno con toda la fuerza de mi pié, pierna, cadera, esternón, brazo y hasta cuello. ¡Inútil movimiento! mi coche se incrustra sobre la puerta del coche de aquel imbécil, que con un arrancón estruendoso se da a la fuga. Lo persigo dos cuadras sobre Baja California, se mete en sentido contrario. Lo sigo, casi lo alcanzo, se pasa el alto de nuevo y lo pierdo. No pude ver ni la placa. Mi coche quedó lo suficientemente lastimado como para sobrepasar el costo del deducible. El seguro no cubre accidentes si el responsable se da a la fuga.

Sigo enojada, pensando en qué pasará por la mente de ese animal. Ni siquiera se detuvo a ver si había dejado heridos. Yo venía sola y no me duele más que la pierna con la que intenté detener lo inevitable. ¿Podrá dormir tranquilo, ese hijo de la chingada?

De esos fugitivos hay muchos. La irresponsabilidad sobra y como dice mi mamá "la maldad cunde". Incluso se de quienes usan su fuero para dejar muerto en la calle a la víctima atropellada, hacer responsable a algún inocente y seguir con su vida impunemente.

Imaginé una escena tan deseable como imposible: En el momento de dar vuelta nuevamente sobre Alfonso Reyes, los de la gasolinería y el del vallet parking junto con el par de autos que presenciaron el choque, le impiden el paso al fugitivo, lo bajamos todos del coche y lo detenemos hasta que llega el seguro, es más llamamos a la patrulla y lo llevamos al ministerio público. Todos juntos, levantamos un acta, preguntamos nuestros nombres, nos damos nuestros datos, y nos ofrecemos apoyo para una próxima ocasión.

Pero eso no pasa, a diferencia de los criminales fugitivos que se apoyan y se protegen, nosotros estamos solos, completamente solos.

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