martes, 28 de octubre de 2008

BUSCANDO MI 1% DE VERDAD

Es martes  de terapia y entre el tráfico del día de hoy y las tareas que tengo de contestar cuestionarios inagotables de confrontantes respuestas, pasé un día entero en agotadora pero calmante reflexión. Así que aproveché para desalojar de mi mente algunas dependencias absurdas (rutinas, voces, esporádicas apariciones, fotos, ofertas de consuelo, música del pasado, olores del futuro) y además usé el tiempo para limpiar mi bodega de papeles y conservar sólo lo que creo que utilizaré. Pasa siempre que en la siguiente limpia, conservo lo mismo. Es como un reciclaje inconsciente de textos que nos dicen algo en un momento de la vida y sabemos que nos dirán algo nuevo después.  Me encontré esta cita de Cornelius Castoriadis que guardé en febrero del año pasado:  "La gente cree que tiene un pensamiento personal; en verdad, en el pensador más original sólo hay una ínfima parte de lo que dice que no proviene de la sociedad, de lo que ha aprendido, de cuanto lo rodea, de las opiniones, de la atmósfera reinante o de una elaboración trivial de todo esto, es decir, de las conclusiones que pueden sacarse de ello o de las presuposiciones que pueden descubrirse ahí. Si quisiéramos cuantificar metafóricamente el núcleo nuevo de verdad en un Platón, en un Kant, en un Hegel, en un Marx, o en un Freud, éste representa tal vez el 1% de cuanto han dicho o escrito". Y si en ellos hay 1% de autonomía, de creatividad innata, de aportación individual tangible, ¿Qué nos quedará a nosotros simples transeúntes terrenales? Aceptar que tenemos sentido de existencia, en tanto formamos parte de un colectivo que sólo por su esencia social,  no individual, genera verdades y provoca transformaciones. Entonces nos queda sólo la posibilidad de elegir a qué colectivo perteneceremos, si es que nos queda algún resquicio para decidir algo. 
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