domingo, 7 de diciembre de 2008

D.F. MEXICANOS TRABAJANDO POR NUESTROS DERECHOS HUMANOS











Hoy pasé un gratísimo domingo visitando en el zócalo  cada puesto de la Séptima Feria de Derechos Humanos del D.F.  En realidad sólo pensaba llevar a P a que jugara un poco y conociera los derechos de los niños, pero me encontré con un montaje enorme repleto de interesante información y además con muchísimos ciudadanos interesados en conocer sus derechos, aprender qué implica defenderlos  y difundirlos. Cada stand presentaba información y ofrecía actividades lúdicas para hacer conciencia en niños y a adultos  de manera divertida. 
Había de todo, protección de derechos sexuales, equidad de género, lucha contra la tortura que en nuestro país se ejerce sobre todo contra los indígenas, protección del medio ambiente, legalización del aborto,  niños en condición de calle, respeto a las familias diversas, derechos de trabajadores domésticos. Había por ejemplo un registro civil para parejas de todo tipo: heterosexuales, transexuales, homosexuales, transgénero, quienes portando pelucas extravagantes y sombreros de bombín contraían nupcias a carcajadas. La fila llegaba hasta la catedral, en donde las rejas estaban resguardadas por cuatro policías malencarados.
Uno de los espacios que me desconcertó,  fue la consulta sobre pena de muerte. Los facilitadores te daban un post-it para que pusieras las razones de porque estabas a favor o en contra de la pena de muerte. Y vi a muchísimos jóvenes pegar el suyo con orgullo en la sección de a favor, incluso esa sección superaba la de en contra. Uf, cuanto hace falta difundir que no es con derecho a matar al "posible culpable" como se supera la violencia. 
P escuchó a un cuenta cuentos y recibió una bolsa con dulces por contestar correctamente que los trabajos del hogar deben repartirse por igual a hombres y mujeres.
Celebró muchísimo que estas cosas sucedan y me quedo con la consigna de que lo que hace falta es información, difusión y creatividad para que las causas de todos estén en las mentes y en las manos de todos.

Publicar un comentario