domingo, 9 de agosto de 2009

FORTUNA


La fortuna puede estar escondida en la frase de una galleta crujiente, en una esfera de cristal oculta bajo una mascada roja o girando en una rueda mecánica que lleva a distintas personas a dar un breve paseo circular.
Hoy tuve la sensación de dar vueltas entre recuerdos reales y construidos, con caras familiares que llevan poco tiempo en mi vida pero que a partir de que aparecieron le dieron un giro total.
No puedo evitar voltear de vez en cuando hacia atrás y mirar lo que se ha quedado en el camino. A veces me da una triste y alegre nostalgia (saudade).
Si hago caso a Erich Fromm, la rueda del compromiso a permanecer gira siempre en la misma dirección, así que no debería haber razón para anhelar cambios, para intentar que la intensidad resista por siempre. Pero el vértigo adictivo de la caida se pierde cuando uno se acostumbra. Hay quien dice que es cuestión de voluntad y que se puede permanecer sin volverse inmune a las sorpresas. Que es un continuo esfuerzo, que es una toma diaria de decisiones que permiten que dos compartan paseos circulares y disfruten del trayecto como si no hubiera nunca repeticiones.
"Planear la vida para que te sorprenda"... Me han convencido y aquí voy con las manos al aire en esta rueda de la fortuna, dispuesta a dar paseos, perdiendo miedo a la rutinas de compartir y atenta a las improvisaciones.
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