jueves, 25 de diciembre de 2008

MATANZA DE MOSCOS



















Quiero un matamoscooooosssssssssss!!!!!!
En la ciudad no es cosa fácil encontrar matamosocos. Ayer pase por una ferretería y por un supermercado y nada. Lo quería solo para enseñarle a P como funcionaban, así que se lo tuve que dibujar. Pero finalmente alguien apreció con este sofisticado artefacto, fosforecente, con luz propia, es un arma letal, que atrae al bicho, lo deslumbra y lo descuenta (justo lo que neceistaba).
Me imaginé que el cierre del año era como estar cerca de moscos zumbantes a los que arbitrariambente puedo exterminar de un golpetazo. 
1. Mato primero al mosco gordo que me canta para que claudique con la idea de que hacer movimientos ciudadanos o políticos no lleva a nada  (PLATZZZZZZZZZ). 
2. Voy ahora tras el mosco que tiene un coro de seguidores que dicen que las cosas solo se explican con el lenguaje de sinónimos y antónimos y que  asignan lo valorado comúnmente como masculino y lo devaluado como lo femenino. (A MORIR INSECTOS MISÓGINOS CONSERVADORES) 
3. Y ahí junto al balcón mato un moscardón que  choca contra la ventana y advierte que no tiene mucho caso vivir el presente sin fórmulas preestablecidas e imagenes acomodadas de lo que será el futuro (RAYO FULIMINANTE). 
Me responsabilizo de esta matanza de insectos y aunque me da culpa ver sus cuerpecitos escuálidos pegados en la pared, disfruto la catarsis que genera acallar sus prejuicios de conformismo y esclavitud, de todas formas esas alitas, no les servían para volar.

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