miércoles, 10 de diciembre de 2008

Partidos y Televisoras: Cómplices del estancamiento democrático

La Jornada publica hoy entre sus notas, que tanto el PAN como el PRI han decidido renunciar a la reforma de la ley de medios. Era de esperarse. Dificilmente un partido político que debe gran parte de su posicionamiento público a las televisoras será lo suficientemente responsable con la ciudadanía como para poner en riesgo sus privilegios.
Por más que trato de imaginar un esquema en el que cualquier ley o reforma, en la que exista conflicto de interés de los partidos políticos, sea elaborada y aprobada por un órgano autónomo, no alcanzo a definir cómo podría funcionar sin que algún otro interés contrario al de los ciudadanos se vea inmiscuido.
Debe haber algún esquema, porque la idea de que tener un congreso con fuerzas políticas equilibradas resultara en leyes más justas, nos falló.
AN y PRI ceden ante la tv, y se niegan a reformar ley de medios
■ Queda pendiente incluir en la legislación el acceso de los partidos a los tiempos del Estado
Panistas y priístas rechazan avalar dictamen sobre la LFRT
■ Diferencias por las sanciones

Andrea Becerril y Georgina Saldierna
Ampliar la imagen Los legisladores Manlio Fabio Beltrones Rivera, del Partido Revolucionario Institucional; así como Graco Ramírez Garrido Abreu y Carlos Navarrete Ruiz, del de la Revolución Democrática, durante la sesión de este martes en la Cámara de Senadores Foto: María Luisa Severiano
Como ocurrió en el pasado periodo de sesiones, las presiones de las grandes televisoras frenaron todo intento de modificar la legislación de medios electrónicos, e incluso se dejó pendiente la reforma para incorporar a la ley de radiodifusión las disposiciones del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) sobre el nuevo esquema en materia de propaganda política y acceso de los partidos a los tiempos del Estado.
Tanto el Partido Acción Nacional (PAN) como el Revolucionario Institucional (PRI) se negaron a avalar un dictamen tendiente a armonizar ambas legislaciones, a pesar de que se había flexibilizado al máximo al eliminar que se plasmara en la Ley Federal de Radio y Televisión (LFRT) la revocación de concesiones como sanción máxima para los dueños de estaciones que de forma reiterada violen los ordenamientos del Cofipe sobre la publicidad en campañas y la prohibición de emprender guerras sucias. (leer texto completo)
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