lunes, 9 de febrero de 2009

DESPECHO Y DECEPCIÓN... Del PRI sólo tengo malos recuerdos

Más de la mitad de mi vida he sido gobernada por el PRI.  No soy panista ni lo seré nunca. No comulgo con el PRD y en consecuencia me siento realmente desencantada de los partidos políticos (los pequeñitos son franquicias de los grandes o negocitos familiares). 
Me siento perdida para emitir mi voto en las próximas elecciones. Lo que tengo claro son  los malos recuerdos que guardo del PRI y me resisto a toda costa a que recuperen la mayoría. Pero parece que el PAN y el PRD añoran sumisamente que el tricolor mande y ordene. Hacen todo lo posible por aplanarles el terreno y ararles el caminito de regreso al poder casi absoluto. 
Si el PRI dominara de vuelta la agenda política federal tendríamos a Mario Marín defendiendo a empresarios pederastas de todo el país, a Roberto Madrazo dictando políticas de competencia leal, a Elba Esther Gordillo promoviendo la educación pública de calidad, a Beatriz Paredes haciendo políticas de género de la nueva masculinidad, a Manlio Fabio Beltrones repartiendo fibra óptica entre los pocos dueños de los medios de comunicación, a la Gaviota promoviendo el arte y la cultura montada a caballo y con el pelo al aire.
Lo siento, pero mi codependencia no alcanza para ser tan masoquista. Espero que alguna opción emerja en los próximos días. Me pregunto en qué momento los demás ciudadanos perdieron la memoria y por eso el PRI arranca con amplia ventaja, o será sólo que el caos del presente diluye los malos recuerdos y nubla la vista.
Publicar un comentario en la entrada